Motivación y Diversificación en la Educación On Line para el 2021

Por: Mireya B. Anzieta Calle
Enero 4, 2021

El 2020 terminó y nos dejó un récord de horas de uso de pantallas. Algo que en realidades previas a la pandemia por Covid19 era muy cuestionado -principalmente en niños pequeños- se ha transformado en nuestra principal vía de comunicación, interacción, trabajo y aprendizaje; lo que probablemente se prolongará sin tener aún certeza de por cuánto tiempo más. Quizá estamos viviendo los albores de la realidad virtual, una especie de sutil entrenamiento que compartimos con una realidad física confinada y cuya frontera se ha ido desplazando y reduciendo.

Si damos un vistazo a fuentes de información primaria, encontramos que ya circulan los resultados de investigaciones sobre el abuso de tecnologías durante el confinamiento por Covid19 y sus efectos en la conducta y en la salud mental, principalmente en niños y adolescentes. ¿Estamos entonces olvidando que todo lo que provenga de una conexión a internet y un dispositivo físico, es un medio y no un fin?

En el ámbito de la educación y el aprendizaje, la tecnología informática posee un amplio abanico de atractivas aplicaciones móviles, plataformas para la gestión de la información y del aprendizaje, gamificación, gestión curricular y más. Valdría entonces instar para que a mediano plazo se generen investigaciones que midan cómo estos medios mejoran efectivamente el aprendizaje, el bienestar y la calidad de vida de sus usuarios, o si son simplemente productos copando un nicho ideal en el difícil período pandémico que estamos atravesando.

¿Cómo diversificar la educación en linea y sostener la motivación?

Cuando lo atractivo y novedoso alcanzan su punto climax, es momento de darle una mirada distinta… innovar y recrear antes de que invada la desmotivación o aun peor, el adormecimiento. La finalización del año escolar 2020 en Chile tuvo como punto de confluencia al agotamiento y al desgaste centrado principalmente en la conexión a las clases online, que fue uno de los métodos principales para dar continuidad al sistema educativo. Cuando lo novedoso se transformó en tedioso, bajó la tasa de conexión y la participación se estancó. Y es que una clase on line no es una clase magistral con una webcam en frente, o al menos de ese modo difícilmente convocaremos a una motivación sostenida en niños y adolescentes. Parece ser que las experiencias exitosas, en términos de participación y motivación de estudiantes y docentes, tienen relación con un sólido sistema de seguimiento y acompañamiento a las familias, sumado al uso de diversas estrategias que combinan clases on line sincrónicas y asincrónicas, usando elementos complementarios que generan enganches en cada clase.

A continuación compartimos algunas experiencias y sugerencias que recogen lo anterior, y que podrían ser útiles para repensar la educación en el 2021:

Conocer los intereses y aficiones propias de cada estudiante. Este es un interesante punto de inicio en el diseño curricular de las clases en pandemia, ya que al conocer los principales intereses de los estudiantes se impregna una cuota adicional de atención en ellos y de dar respuesta a partir de lo que les genera mayor motivación. Conocer sus intereses particulares permite contar con una reserva de ejemplos, ideas y proyectos acotados a los integrantes de curso, y utilizarlos durante las clases o en el desarrollo de proyectos para generar una predisposición positiva al aprendizaje.

Sistema de seguimiento y acompañamiento a las familias. El sistema de comunicación e interacción con las familias debe ser fluido, periódico y con la suficiente flexibilidad para adaptarse a cada realidad. El seguimiento debe incluir al menos la instrucción o directriz del colegio y la retroalimentación o feedback de la familia con relación a lo instruido; dentro de un período acotado y que puede ser muy variable (semanal, quincenal, mensual). Así como WhatsApp y otras aplicaciones de chat poseen el modo “visto” en sus mensajerías, la comunicación colegio-familia-colegio debe contar con una señal que dé cuenta que la información fue recepcionada y vista. El seguimiento puede ser desde una simple llamada mensual, mensaje semanal o cualquier sistema que garantice acceso y periodicidad. En esto hay diversas aplicaciones y plataformas (https://educrea.cl/herramientas-la-comunicacion-familias-alumnos-centro/)

Sistema de Rutinas de Aprendizaje. El desarrollo de una clase online sincrónica no garantiza hábitos de aprendizaje, por más que la concurrencia sea elevada y dé cumplimiento a una calendarización. Una rutina de aprendizaje debe ensayarse día a día y sostenerse en el tiempo para que sea incorporada y surta efectos positivos. La rutina dese ser elegida por el estudiante y codiseñada con el apoyo del colegio y la familia, siempre respetando el contexto individual y familiar. No debe ser vista como una obligación sino una elección necesaria y vital, como lo son otros hábitos que tienen relación con la alimentación, autocuidado y recreación. El horario, lugar y duración de la rutina debe responder a una realidad posible y partir siempre desde lo breve, con abundante felicitación y en algunos casos puede ser de ayuda un sistema de estímulo o premiación al cumplimiento de hitos o metas. La rutina no equivale a la “hora de hacer tareas” ya que su finalidad es el aprendizaje y no la tarea en sí. La rutina se cumple día a día y sus acciones pueden ser muy distintas a una simple tarea, lo importante es que se haga con el mayor gozo posible.

Desarrollo de clases gamificadas. La gamificación llegó para quedarse y resulta muy entretenida, sobre todo para estudiantes adolescentes. Existen sitios web con juegos para diversas edades, que hacen más atractiva la clase y permiten una mayor interacción (ida y vuelta). El juego puede también desarrollarse con alternativas analógicas y elementos concretos (naipes, fotos, tesoros, disfraces, máscaras, sorpresas, instrumentos musicales y más) que son presentados y/o representados por los estudiantes al otro lado de la pantalla durante la clase (en el abordaje temático) o bien como elemento llamativo en el inicio, pausa o finalización de la clase. Estas alternativas son útiles también para estudiantes adultos en breaks laborales, talleres y aulas virtuales universitarias. En el caso de niños pequeños la didáctica de juego debe ser el elemento motivador por excelencia.

Uso de elementos de enganche. El enganche es la acción de llamar la atención, vincularse y sostener una actividad por el tiempo que fue planificada. En estudiantes adolescentes y adultos un buen tema de interés o de contingencia puede ser un elemento de enganche inicial en una clase, o el elemento necesario para recuperar la atención cuando ocurre dispersión. Por ello la sugerencia del punto 1 es fundamental. Los enganches no necesariamente son verbales, una imagen genera más que mil palabras al igual que un objeto llamativo (collar, sombrero, títere, una fruta, un libro o cualquier objeto). En niños pequeños el enganche debe estar acompañado idealmente de una dinámica de juego, una historia breve o un puente hacia la temática curricular. Los elementos de enganche pueden ayudar además en la resolución de conflictos, desarrollo de proyectos y retos; todo estos con fines educativos.

Coeducación. Hoy, mucho más que en otros tiempos, se puede hacer educación compartida, colectiva y colaborativa, en la llamada coeducación. La inclusión en clase de personajes, familiares, amigos, deportistas, profesores externos, estudiantes externos, voluntarios y mas; puede hacer del momento algo mucho más divertido e inspirador; reduciendo tensiones, generando conductas pro sociales y abriendo una ventana a otros mundos de aprendizaje y a otras vidas. La experiencia implica una dosis adicional de planificación, pero los resultados suelen ser muy positivos y de largo alcance.

Ocio y autodidáctica. Tan importante como aprender es -en algunos casos- desaprender, junto con crear y resolver; pero para ello se requiere tiempo y respeto por la autodeterminación. Esto último tiene relación con dar tiempo de libre disposición para generar de manera autónoma “qué hacer”, “qué crear” y “qué resolver”. El confinamiento en casa facilita lo anterior y permite el ejercicio físico e intelectual de observar y generar respuestas en función de -nuevamente- intereses, aficiones y pasiones. Es lo que nos conecta con lo más representativo de nuestra especie: la capacidad de crear, construir herramientas y modificar el entorno para hacerlo más grato. No se requiere nada adicional, todo está ya en casa. Este punto no depende de una conexión a internet, de un dispositivo móvil o incluso de energía eléctrica; y los resultados son asombrosos…la historia del desarrollo científico y tecnológico de la humanidad están contenidos en ellos.

Ajustes razonables en las estrategias de aprendizaje.

Nada de lo anterior tiene sentido si no se garantiza su accesibilidad, es decir, que toda persona -sin excepción- pueda optar por aprender del modo en que sus características más le acomodan. En otros tiempos -de clases presenciales en el aula escolar física- hablaríamos de acceso a una educación libre de barreras (accesible) y responsiva con la diversidad, dentro de un mismo sistema regular y en un marco de derechos; es decir, educacion inclusiva. Hoy, al llevarlo al contexto de aprendizaje en casa, la premisa de ajustes razonables se mantiene y la institucionalidad educativa debe garantizar y generar los mecanismos para hacer viable el acceso al aprendizaje y la participación. Lo anterior es sólo una muestra de sugerencias, seguro hay mucho más por hacer…esa es la invitación.

Comparte esto en:
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp